Hay libros que nada más verlos nos introducen en un universo tan grande que no somos capaces de abarcarlo de un vistazo, de ordenar cada pequeño trazo dibujado en forma de ardilla, de escarabajo o de flor.

Los ilustradores que actualmente trabajan en libros de literatura infantil y juvenil conforman una buena diversidad de estilos, y uno de ellos lo podríamos calificar como de “pequeño dibujo”. De este estilo de ilustración conocemos —y os vamos a mencionar— a un ilustrador que realmente nos encanta por su capacidad de generar espacios grandes repletos de curiosidades.

La cancion del oso I

Desde las páginas del conocido Martin Handford y su personaje con gafas y gorro vestido de rojiblanco llamado Wally, pasando por los trazos rápidos pero precisos de la figura del Pequeño Nicolás de Sempé, hay grandes autores que también han dejado una marca en nuestra visión infantil de aquellos recovecos de la hoja.

Benjamin Chaud nos sorprendió al descubrir La canción del oso, un álbum ilustrado que aunque lo hayamos leído y ojeado decenas de veces, aún parece como si nos hubiéramos dejado algo por mirar allí dentro. Se trata de la aventura que se inicia al desaparecer un pequeño osito en el inicio de la primavera mientras su padre, papá oso, hiberna. Al despertar, papá oso saldrá a buscar a su pequeñajo desaparecido, que realmente salió de la madriguera en persecución de una abeja. Le buscará por el bosque, por la ciudad, entre el tráfico y hasta dentro de un teatro. Una preciosidad con infinitos y simpáticos detalles.

La canción del oso lo edita en castellano Edelvives al igual que Osito y un rayo de sol, donde vuelven a aparecer tanto el osezno como su padre para vivir una nueva aventura. La editorial francesa Helium es la que en inicio editó estos libros a Benjamin Chaud y ahora saca uno nuevo, un tercero, llamado Poupoupidours. Esperamos poder tenerlo pronto en castellano y disfrutarlo igual al que los dos anteriores.

Osito rayo sol

Benjamin es francés, concretamente de los Alpes, donde llegó a competir como esquiador profesional antes de dedicarse a la ilustración. Estudió dibujo en París y artes decorativas en Estrasburgo. En Francia pudo empaparse bien del dibujo pequeño debido a la importante escuela de dibujantes de cómic que allí existe. Benjamin es el creador de personajes como el conocido elefante Pomelo o el hada Lolita, que triunfan entre los pequeñajos, especialmente Pomelo.

POUPOUPIDOURS I

Benjamin Chaudes es uno de los autores que consigue sacarnos el instinto infantil y primitivo de la búsqueda del tesoro, de recorrer la hoja  de cabo a rabo buscando cada expresión, fechoría, escondite o animalejo que allí se encuentre. Conseguir esto sin que resulte una ilustración pesada, que tenga movimiento y continuidad con la narración es algo muy complicado y que valoramos mucho. Si abrimos un libro de Benjamin Chaud sabemos que pasará un buen rato hasta que lo cerremos.

 

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