Mi gran árbol es un libro acerca de la amistad, la lealtad y el amor por la naturaleza…; se nota bien lo mucho que su autor sabe de la misma: Jacques Goldstyn, geólogo de profesión. Es un libro que de verdad recomendamos a todo aquel o a toda aquella amante de los árboles, a todos los que saben entenderlos, que los quieren, que se hacen sus amigos incondicionales, y que cuidan por su bienestar. A todos los profesionales del campo, de la montaña, del bosque, a todos los apasionados desde diferentes profesiones y que promueven la conservación, a todos aquellos que tienen una mínima y profunda sensibilidad por las plantas, los pájaros, que entienden sus diferencias y sus necesidades… Todos estos aquellos tienen que hacerse con este libro que, seguro, les encantará.


image

Es una historia sencilla, cortita. En un estilo amable, simpático se nos presenta a un niño que dice ser solitario, estar siempre solo pero, eso sí, tener un gran amigo que es su árbol: Titán. Es un libro con tintes algo tristes, pero ante todo comprensivo y altamente adecuado para leer cosas diferentes y abrir los ojos ante la realidad; porque no todos tenemos una familia, amigos, que hay gentes más solitarias que también viven sus historias y en los que podemos identificarnos también; que hay muchas personas que no solo se miran el ombligo y que harían cualquier gesto simbólico (calificado como de locos o raro para muchos) por sus amigos los árboles, que los defenderían siempre y que no temerían a quienes no ven más allá de sus narices… Como el hombre aquel que guarda los objetos perdidos, por ejemplo… Ya lo entenderéis cuando leáis el libro.

Es un canto a la naturaleza. Conocemos que hay diferentes tipos de animales que viven en un solo árbol, que la edad de los árboles se puede leer a través de los anillos de su tronco, que hay árboles muy diferentes cada uno con su forma, sus hojas, sus peculiaridades: “Todos los árboles se cubren de brotes y después de hojas”, “el cónico Tilo”, “el Olmo trompetero”… Que los árboles centenarios son más que admirables, son poderosos, son enormes enormes, son protectores, son bellos, son la casa de muchos habitantes del bosque… Y se hace una crítica sutil a lo que a veces los humanos desvariamos, por ejemplo, con la caza furtiva.


image

Este niño tampoco se aburre solo, juega al ajedrez, se hace la comidita, se va de pesca al río, pero lo que más les gusta es estar con Titán, sin duda. Dice que se conoce todos sus recovecos, que conoce a todos los que también se encuentran en Titán, que es un roble, pero ni siquiera un roble cualquiera, es ¡un roble centenario! Este libro es un libro campestre, aldeano, ilustrado de este manera, de líneas finas, trazo rápido, colores suaves; muy espontáneo y vivaz donde los ojos no pueden parar de apreciar la historia entre tanto elemento significativo. Es sorprendente la de detalles que hay en el libro sin apenas ocupar demasiado. Es un libro donde los blancos predominan y crean separaciones a modo casi de cómic a veces. Es un libro de pequeños y sencillos dibujos.

Es un roble y debe ser

muy viejo.

Lo sé porque un día, en el pueblo,

los leñadores derribaron otro roble.

Corté sus anillos: 172.

Deduzco que Titán, que

es mucho más grande,

debe tener al menos 500 años.


image

Este niño es, sin duda, un niño peculiar, un niño diferente, a él no le interesa juntarse con los demás, como decíamos, se siente muy a gusto solo pero con su amiga la naturaleza. No es un libro del todo inocente porque nuestro niño es un roble solitario y la historia no teme no disfrazar ciertas cosas. Este niño no vive ni mucho menos en un mundo ideal, pero vive en un real que seguro, es mucho mejor porque al menos es donde podemos cambiar las cosas, en su pueblo. Hay críticas a esas personas que no ven más allá de sus narices enfrascadas en un día a día frío, hay personas que roban a los demás, que hacen malicias… Y este niño no es así. Por eso quizás esté solo.


tengo la impresión

de no ser igual que los demás.

Y no solo por culpa de los guantes.


La historia comienza con el niño buscando un guante porque se la ha perdido uno… Resulta que no lo encuentra y se pone otro diferente, y la gente le mira mal. Y resulta que nos cuenta lo poco que se junta con otra gente y lo bien que está cuando se sube a Titán. Nos habla de que allí en Titán no está solo, que “hay una familia de ardillas almacenando bellotas y corriendo todo el día”, que hay un cuervo del que se ha hecho amigo y que “es muy inteligente”, que “hay un búho real que duerme todo el día” y al cual el niño “trata con mucho respeto” que hay cigarras que cantan al menos a 2000 decibelios, que “hay herrerillos”, que hay “un cardenal y algunos verderones.”

Mi gran árbol está editado por Tramuntana a partir de una edición original publicada en Canadá por Les Éditions de la Pastèque. La primera edición en castellano para todo el mundo ha sido la de Tramuntana, libro salido a librerías en marzo de este año.


image