Pues ya sabemos los ganadores de los premios de Edelvives de este año. Una cosa que nos gusta del momento en el que nos enteramos del fallo de un premio como este, es el de rebuscar entre la bibliografía de los ganadores. ¡Encontramos joyas estupendas!

¡Al lío! En el caso del premio Alandar, de novela juvenil, la ganadora tiene experiencia en esto de subir a por su premio. Es Mónica Rodríguez, que ya en la vigesimosegunda edición del premio, es decir hace cinco años, consiguió el otro premio de Edelvives, el Ala Delta, con Diente de León.  Pero no se queda ahí, sino que este mismo año ha conseguido el premio Anaya por la obra Alma y la isla.

La novela que ha merecido este premio es La partitura. En ella habla de la vida del compositor Daniel Faura desde su infancia hasta su muerte.

“(…) atrevida, de gran densidad psicológica, caracterizada por una prosa envolvente, por la belleza de sus imágenes y por la precisión de los sentimientos que relata. Escrita desde la emoción y la fascinación por lo que sucede, la novela, un paseo por las luces y las sombras de la personalidad humana, plantea sin ninguna complacencia dilemas morales asociados al amor pasional y obsesivo, la libertad individual o el maltrato, así como la estrecha relación existente entre la personalidad de un autor y su creación musical”.

Mónica Rodríguez

De ella también conocemos libros publicados en la misma serie Alandar como El naranjo que se murió de tristeza o Esta, es la vidaSus obras se han ido moviendo entre lectores de 10 a 15 años. En el caso de la colección Ala Delta tiene publicados, La sombra del membrillero y El tren de Vilso. Debemos destacar también las preciosas novelas de La niña de los caracoles, de Everest; Kerida Azubá de SM o La última función de Anaya.

Por el lado del premio de novela infantil, el Ala Delta, el ganador ha sido Daniel Hernández Chambers por su obra El secreto de Enola. Esta novela está cargada de enigmas por lo que parece. Tiene pinta de atrapar al pequeño lector al instante.

“(…) una hermosa descripción del amor, tanto del primero como del único. De lo que parece ser y al final no es, y viceversa. Todo en ella es muy auténtico: sus personajes, llenos de vida y de contradicciones, sus conflictos, el ambiente, un protagonista conmovedor que, a pesar de los continuos reveses, nunca se resigna… Es como una gran fotografía viva, y tiene la enorme capacidad de contar mucho con una gran economía de medios. Es, en definitiva, la vida bien contada”.

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Daniel Hernández ya publicó en la serie Alandar Yo me iré contigo, además de otros títulos para numerosas editoriales, como La clave Nosperratu o El Enigma Rosenthal de Algar, La ciudad gris de SM, Un fragmento de noche en un frasco de Everest o la serie de novelas El legado de Olkrann de Bruño.

Pues estamos deseando ya leerlos para ver esos piropos que echan a sus novelas, seguro que merecidos. Enhorabuena a los dos.

 

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