Hoy vamos a hablar de la necesidad del fomento de la lectura en los niños y las niñas, y de la función esencial que proporcionan las bibliotecas como herramientas para el enamoramiento del niño con el libro, como centros de descubrimientos, y sus posibilidades de la mano de las nuevas tecnologías.

sonjawimmer

Ilustración de Sonja Wimmer.

Si hay algo que los niños y niñas deben sentir, y tantas veces dicho, es que el libro no es una obligación: simplemente es un camino para aprender sobre la vida, lo que nos rodea y adentrarnos en nosotros mismos. Y quizás el niño no tenga ningún interés en nada de esto, pero es entonces, con la educación, donde debemos enseñarle, en la medida de lo posible (nunca se podrá obligar), a no ser superficiales; porque está en la esencia humana el querer conocernos para ser más felices, y es deber de los adultos generar una sociedad basada en el respeto, el cariño, el amor. CTDy0lkWIAES5l-

Por todo ello, debemos dirigirnos a la bibliotecas de nuestro barrio, de nuestro municipio, de nuestro pueblo y hacer que los niños pasen ahí la tarde de los viernes, por ejemplo, que se sientan libres de coger cualquier libro, de ojear el ordenador, de jugar, de conocer historias, de escuchar un cuento. De participar en las actividades como cuentacuentos (la hora del cuento), proyecciones de películas, dibujos…

483640_560043034012801_1904035204_n

La biblioteca y la infancia van muy de la mano, ya que una biblioteca pública no se entendería sin su sección infantil y juvenil (aunque muchos abogan también por una separación de lo infantil y de lo juvenil, ya que los adolescentes como colectivo bien diferenciada deberían tener su espacio para sentirse cómodos en las bibliotecas), porque es una parte consustancial al origen de la biblioteca pública atender a los más pequeños; y donde debe haber profesionales, animadores a la lectura, bibliotecarios formados, que puedan crear un ambiente acogedor donde las familias vayan a aprender, a mejorar y a sentirse bien en torno a la lectura. Betania Zacarias

Las bibliotecas son un lugar donde poder ir a descubrir libros, a ver qué hay, y a encontrar algo sorpresa que nos interese mucho y podérnoslo llevar a nuestra casa para, en la intimidad de nuestro cuarto ojearlo y descubrir. Esto no es incompatible con las nuevas tecnologías de la información: el niño también debe ir a la biblioteca sabiendo que puede resolver sus dudas acerca de cualquier tipo de información que desee conocer, ya sea sobre un cuento, un personaje. Con la ayuda de internet y los libros que se disponen se pueden hacer actividades sensacionales, saltando de unos lenguajes a otros.

siempre te querré

Ilustración de Noemí Villamuza.

A menudo se tiende a olvidar a los adolescentes porque se tiende a pensar que estos ya están perdidos de alguna manera en su mundo, que solo se mueven por la superficialidad y sexualidad, y esto no debe pensarse así: los adolescentes son personas en gran crecimiento que pueden interesarse mucho por la lectura y literatura, pero no olvidemos que debemos incorporar esto al uso de las nuevas tecnologías (foros literarios, redes sociales…) y ellos tendrán qué aportar, se sentirán parte de y darán sus frutos porque podrán integrar la lectura, la literatura, las historias, con sus ganas de descubrir, hacer amigos, enamorarse. Todo ello puede ser muy compatible y enriquecedor.

Además, los bebés también son bienvenidos, ya que no es necesario saber leer, ni siquiera saber entender un cuento para comenzar a habituarse con los espacios de aprendizaje. El bebé en la biblioteca se puede ir familiarizando con el olor, el sonido de la biblioteca.

La literatura infantil y juvenil es un lugar de encuentro para todos que en la actualidad, transciende a la lectura y que se trata de una reunión de personas con ganas de compartir información y conocimientos en torno a las historias, a los personajes que todos conocemos; pretende generar comunidad y un imaginario colectivo donde todos cabemos, fomentando en última instancia valores de cohesión social y de vínculo entre las personas a través del lenguaje y los encuentros.