Hoy mismo se han dado a conocer los ganadores de dos de los premios más importantes de una editorial ya de por sí de peso: la editorial Edelvives. Estos premios son: los premios Ala Delta y Alandar 2015.

elenaalonsofrayle

Autora de Los niños cantores, obra ganadora del premio Ala Delta 2015.

La escritora bilbaína Elena Alonso Frayle, ha sido la ganadora del XXVI premio Ala Delta de literatura infantil, con la obra titulada Los niños cantores. Por supuesto, intentaremos hacernos con los dos libros ganadores de estos premios, todo se andará. De momento, lo que podemos decir de Los niños cantores es que parece una novela que trasciende el territorio español y que se mueve entre una época pasada y el presente: Cuando, a principios de 1939, los componentes del coro de los Niños Cantores de Viena emprenden una gira internacional alrededor del mundo, ignoran que comienzan un viaje que decidirá el destino de toda su vida, ya que, a lo largo de los nueve meses que dura su travesía, estalla en su país de origen la Segunda Guerra Mundial. Una guerra que redefinirá fronteras y lealtades, y afectará trágicamente a millones de personas. Setenta años después, Nacho, un niño madrileño, conocerá la peculiar historia del pequeño Gustav, miembro de aquel coro de niños cantores austriacos. A través de ella, y con la ayuda de su amigo Amadeus, un petirrojo de extraordinario talento, encontrará las claves para redifinir su presente. 

Este premio esta dotado con 12.100 euros para la ganadora, al igual que el Alandar. Una autora que ya ganó el premio de literatura infantil Alandar el año pasado, en 2014; y que tiene tras de sí otros premios como el premio de novela corta Gabriel Sijé en 2010 o el premio internacional de narrativa de Editorial siglo XXI.

Por otro lado, el XV premio de literatura juvenil Alandar, ha sido otorgado a Heinz Delam por la obra La casa de los sueños olvidados. Escritor español nacido en Burdeos, una persona viajera, como también lo es Elena Alonso Frayle.

En este caso, su obra también parece tener movimiento, ser una obra de viajes, y de presente y pasado. Fernando, un chico español de catorce años que vivió su infancia en Francia junto a su familia exiliada, sufre pesadillas recurrentes. Esos sueños están dominados por el recuerdo de un acontecimiento horrible ocurrido años atrás y que le dejó marcado, pero que él no puede recordar. Al volver a Francia durante unas vacaciones conocerá a Sophie, una chica de su edad que le introduce en el misterioso mundo de los sueños lúcidos. De la mano de Sophie y de Onira, una enigmática muchacha que aparece en sus sueños, tendrá que enfrentarse de nuevo al horror de su pasado para resolver el presente.

Parecen obras por sus sinopsis con cierta seriedad, lo que no tiene que ser incompatible con escribir para niños o jóvenes. Especialmente la segunda, La casa de los sueños olvidados, que ya es una novela para adolescentes con lo que se pueden introducir nuevos conceptos, reflexiones y problemáticas. Enhorabuena para los premiados.