Un libro que ha caído en nuestras manos es “La canción del oso”, un trabajo editado por Edelvives.  La verdad es que es un libro lleno de cosas pequeñas, dibujos en tamaño reducido repletos de información: nos recuerda a “En busca de wally” haciendo una lectura del mismo de una forma simplista. En sus páginas el hijo del oso se ha perdido y él le busca entra las multitudes (por las calles de París): ¿dónde estará? Nosotros mismos podemos jugar a encontrarle porque no es tan fácil, para el lector también está complicado.

1395042531873La portada del libro nos muestra a un oso que no parece del todo un oso, demasiado escuálido, largo. Un oso con cara de despistado. Parece que en el libro se mezcla el color con un toque de lápiz sobre el mismo: los colores oscilan entre el pistacho hasta el rojo, pasando por verdes y marrones.

Ilustrado por Benjamin Chaud, considerado uno de los mejores ilustradores europeos. Algunos de sus diseños se venden en forma de pegatinas en La Central (; Las guardas ya nos hacen entender algo de la historia: las abejas. Las abejas que producen miel y a atraen al olfato del oso, a todos sus sentidos; y es que este es el motivo por el que el hijo oso escapa de la madriguera, persiguiendo a una aosobajobeja. Las páginas largas, grandes de este libro, invitan a disfrutar cada una de las partes como si se tratara de una fotografía panorámica que estuviéramos viendo. El texto del libro es breve. El suficiente para entender la historia y casi, podríamos decir, no sería ni necesario para comprender lo que pasa, aunque para los niños, unas palabras son importantes para poder interpretar el cuento tal y como quiere el autor. Un libro que recomendamos por las belleza de sus páginas, todas ellas merecedoras de un trozo de pared en nuestros hogares para enmarcarlas y verlas cada día.